sábado, 6 de diciembre de 2014

Lo tienen fácil



Durante dos semanas el trabajo fue ABSORBENTE, tanto que un par de días me quede dormido y me pase de paradero.

Pasarme del paradero, y regresar caminando atravesando el cementerio, tienen su pro y sus contras.
Siendo de noche, me alucino Michael Jackson y tarareo Thriller porque soy muy bobo, se me da fácil.
'Cause this is thriller
Thriller night
Lo otro es que, caminar por ahí es un poco peligroso porque a las altas horas de la noche en que llegaba pulula gente lumpen, esa que prefieres evitar.

Felizmente he tenido suerte y no me paso nada, pero uno de esos días, vi a un chico esperando en el paradero, cuando paso por su lado me pregunta la hora, le contesto rápido y de mala gana, hasta que me doy cuenta que es simpático, ahí volteo y le digo: 

-No creo que venga una combi ya
-no ¿No?-me dice
-¿A dónde vas?- le digo
-a Fawcett- me dice
-No está lejos, vamos caminando le digo.

Supongo que porque no venía autos, me hace caso y nos acompañamos unas cuadras, en ese pequeño trecho me dice que viene de ver a una tía, que estudia para cheff y que tiene 23 años.
Yo le explico el porqué de mi uniforme, donde trabajo  y que vivo cerca.

Cuando ya estamos por donde me tengo que quedar, yo quiero sacarle (pedirle) su número de cel o por lo menos su nombre, pero la conversación no ha ido por el lado en que ese tema surja.

Asi que lo dejo pasar. No pregunto nada. Él se despide con un ‘chau amigo’ y sigue su rumbo.

Y yo me quedo pensando que fácil lo tienen los heterosexuales, pueden ligar sin tener que pasar este tipo de cosas por la cabeza, simplemente puede hacerlo y a lo mucho quedar como ‘lanzado’ o atrevido, pero no mal.

martes, 25 de noviembre de 2014

OK

No tengo tiempo de nada

¿Cómo se supone que una relación pueda funcionar asi?

Chispas.

Siempre hay tiempo dicen, pero que te recogan a las 10 pm del Jockey para verse un par de horas tampoco es saludable.

¿Qué tanto se tiene dar en el trabajo?

Bueno, si gusta, no se siente como trabajo. Pero tampoco es bueno el exceso.
Claro que esto es solo por esta temporada, hasta fin de mes.
Vamos a ver que pasa.

Mientras tanto.
A seguir sonriendo, que uno la pasa bien .



martes, 18 de noviembre de 2014

Yo no quiero besos sin valor



Cuando leí su blog, me atrajo de inmediato su forma de escribir. La primera vez que lo vi fue en el blogday y lo reconocí al toque, la sonrisa metálica y el traje, apenas lo vi lo saludé, en ese entonces no sabría que terminaríamos en mi cama alguna vez.

Yo desnudaba mis problemas y mis cariños con mi pareja en mi blog, como venía haciendo desde que cree el blog, porque seamos sinceros siempre fue la temática del blog.

Lamentablemente habían cosas que pasaban por mi cabeza que no publicaba, y evidencia mis ganas de negar que mi relación no iba del todo bien, por la falta de tiempo, lo forzado de todo, la costumbre quizás, los problemas familiares por su parte, mi empeño en que se relacionase más con mi familia, todo sumo y fue acabando poco a poco.

La costumbre al parecer era lo que nos unía, una amistad de años, y su hijo que es parte importante para mí hasta el día de hoy.
Del chico del blog que mencione en el primer párrafo, pues largas conversaciones en puntos muertos de mí día a día, me hacían creer que era un buen chico. Pero claro uno siempre puede equivocarse.
Luego de una reunión de amigos terminamos en mi cama, uno al lado del otro de lo más normal durmiendo por la amanecida, hasta que me pidió un beso. Me excuse al comienzo, y me negué pero al ver su timidez y la torpeza con la que ensañaba una disculpa, lo besé para que se callara.

Y así estuvimos un tiempo. 

Todo quedo ahí, no pasó nada.

Eventualmente un día de esos, de largas conversas le insinué que me gustaba. Pero me hizo el pare con roche. Y yo tampoco le puse muchos peros, me olvidé del asunto.
Hasta que una noche, solito me llamo para quedarse en mi casa.

Y se quedó, toda la noche.

Para mala suerte mía, mi pareja tenía la costumbre de levantarse temprano para desayunar conmigo e irse a trabajar, ese día en especial (de esto me enteraría después por ‘correo de brujas’) fue a mi casa con un ramo de rosas para que le llevara al aeropuerto a mi mamá que casualmente llegaría ese día.
La escena que vio, fue a mi despidiendo a este chico que paso la noche conmigo.
Problemas. Más de los que ya teníamos. Yo había terminado con él hace unos días, precisamente porque sabía que ciertas cosas no debía hacerlas estando con él. Pero claro él pensaba que todo se podía solucionar.
Al final una discusión terrible en fin de año. Acabo todo.
¿Y el chico ese?
Pues si bien se supone que se comenzo algo, al final terminó conmigo por Facebook.
Felizmente algo que no comenzó del todo, no puede afectar a alguien. Pues bien pensé.
Pero ¿ y mi ex? Pues ardido y jodido como se sentía público un post en que no me dejaba muy bien, y ponía en evidencia algo que ni era cierto (del todo).

Y paso lo que pasó, su post se volvió lo más comentado en toda su historia blogger, cerró su blog, y comenzó uno nuevo; muchas visitas en mi blog, suponiendo que yo escribiría algo (lo cual no paso, hasta ahora), dos fracciones de gente que nos leía (a los tres) dividiéndose, del chico este no supe más nada pues me eliminó de su vida, y yo pues proseguí mi camino tratando de volver a comenzar luego de las traiciones y engaños de gente que creía amiga, y un poco del bullying que me hicieron.

Sin muchas ganas de escribir empecé a salir con personas que me ayudaron a olvidar, y pasado el tiempo, volví a confiar en la gente, empecé a salir con otras personas (nada que haya sido muy serio hasta ahora), retomé la amistad con mi ex, y todo vuelve a estar bien.

Después también por chismes me enteré que el chico este, a la vez que salía conmigo se veía con otra persona y empezó una relación a los días de terminar por Facebook conmigo. Pero claro no duró nada. Karma le dicen. =) 

Moraleja: no te metas con bloggers, jajajaja no mentira.

Todo pasa, te sentirás jodido un tiempo, te traicionaran (traicionaras), te sacaran la vuelta, pero al final todo se supera y la gente que no vale la pena es mejor alejarla, echarle tierra y seguir adelante que se vienen cosas mejores.

Ya no quiero hoteles
Ni salir de copas
Yo no quiero besos
Besos sin valor

yo no quiero un cuerpo
de fin de semana
yo no quiero sexo
solo quiero amor 



martes, 4 de noviembre de 2014

Lolita

Me negué a ir sabiendo lo que me esperaba, una cena terrible de homosexuales emparejados, todos mayores de 38, 40s y 50s que solo tenían historias de lo lindo que la pasaban juntos, y la profundidad de sus relaciones de añooossss.

Y yo ahí solo, porque el chico con el que salgo, el profesor de colegio pijo, que gana poco (igual que yo, pero al que le encanta su trabajo, igual que yo) me canceló a última hora porque tiene que corregir unos exámenes pendientes.

Llegué solo, miradas de pena, de reprobación, de compasión. Ok, ok. Últimamente no tenemos tiempo de vernos pero es que ambos trabajamos, y mis horarios son pésimos, lo admito. Pero vamos, solo no estoy. Casi nunca estoy solo.

En esta socialité de gays llenos de sarcasmo, y pullas hacia el pasado de cada uno de ellos (ese típico comportamiento pasivo- agresivo) el único joven era yo, hasta que al promediar la medianoche y en la conversa  llegaron un par de chicos, uno de 25 años, delgado, trigeño, de 1.75, respondía al nombre de Miguel, el otro se llamaba Percyball, medio gordito, de unos 28 o 30 años, medio pluma (ok, pluma completa, una versión menos cool de Carlos Cacho).

Como todo grupo que pasa las 10 personas se hicieron grupitos. Quede conversando con Miguel y Percyball, hasta que el anfitrión, el tipo que me invitó, me pidió que lo siguiera.

Debo decir que el anfitrión es un amigo de años, al que no pude rechazarle su invitación anual de compartir y tertulia, conversamos un par de cosas, me recomendó una revista, que casualmente es editada e impulsada por un amigo blogger, le dije que hasta ahora no la he comprado, pero que lo espero hacer, me preguntó si estaba a gusto en mi trabajo porque “tenía un amigo que…”, y no lo deje terminar porque la última vez que me recomendó la pasé mal (ver aquí).

Saliendo de la cocina, que es donde había ido con mi amigo a conversar me dirigí al baño, ahí estaba Miguel al parecer esperando que se desocupara el baño, conversamos unas cuantas pavadas, ya por las cervezas encima o porque en realidad era el único tipo que me cayó bien esa noche, pero lo vi guapo.

Y no es que no lo fuera, pero, bueno, creo que termine coqueteándole, casi sin querer, ¿acaso fue espontaneo?
Sonó su celular, una canción francesa conocida, apagó su cel. Me sonrío.
-¿Tu novio? Le pregunté jugando
-No.- se apresuró a decir.
La persona que estaba en el baño no salía, así que fuimos al baño que había en el patio. Estaba oscuro, cuidando de pasar despacio y no caer por la piscina, llegamos a un baño menos bonito.

Nos quedamos en el patio, rápidamente nos encaletamos un whisky y un poco de hielo.
Demasiado trago para mí que no paso de las chelas algunos fines de semana (si, lo sé, no soy cool tampoco)
Tendidos en unas perezosas de piscina conversando sobre el final de Friends, la promiscuidad del anfitrión de la fiesta, los últimos chismes de los amigos en común, y de lo patética que es la tv nacional, juntamos nuestras perezosas para compartir un pucho (cigarrillo).

-No fumo- le dije, pero igual le recibí el pucho porque la pasaba bien, y sin querer a la primera pitada me atoré.
Él se ríe, 'te dije que no suelo fumar, solo cuando tengo frío o estoy tomando.'
-Pero estamos tomando, me dice muy vivo, achinando los ojos
-Por lo general solo tomo cerveza.

Y sin querer, sin decirme nada ya tenía su boca con la mía.
Nos besamos un rato, así echaditos, besaba rico, me sacó los lentes y seguimos ahí besándonos un rato. A la primera pausa, le dije que tenía novio. ‘Yo también’ me dijo. 

Y los dos nos reímos a carcajadas, sabiendo que hacemos mal, y que nos iremos al infierno con todo y zapatos. Hubo silencios incómodos, en que preguntó ¿en qué piensas? Y se me vino todita una escena anterior con otro huevón al que tuve el error de conocer y con el que tontée varias veces. Y recordarlo me jodió el momento. Y se me vino todo el mal humor encima recordé el momento en que mi blog se va casi a la mierda, y recordé traiciones de gente que creía mi amiga, y recordé a otros diciéndome ‘eso te pasa por pendejo’, recordé lo mal que me sentí. Y el chiste éste de estar con otro chico en tragos y coqueteando, ya no me pareció tan divertido. 

Y todo por la bendita pregunta ¿en qué piensas? Si el huevón ese, no la hubiera hecho tantas veces (no Miguel, sino el tipo al que me recordó) ahora ni la recordaría.

Me disculpé un momento, le dije que me tenía que ir, y apresuré el paso para salir y tomar el primer taxi a mi casa. Afuera estaban algunos que se irían a una discoteca, me acompañé de ellos y me jalaron por ahí.

Al llegar a casa. Revisé mi teléfono, un mensaje de mi novio pidiendo disculpas una vez más por no haber ido, pero que me compensará.

Y me quedé dormido convencido de que soy una basura.

pd1: La canción que sonó en el cel de Miguel fue Lolita
pd2:  Se suponía que no contaría más cosas personales mias, pero ya que. 
pd3: Me fui sin despedir.


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