Al llegar la ví acercándose a Dooms, cuando estaba mas cerca vi como con desfachatez se le tiró a los brazos, él le retira los brazos, ella sonríe y le agarra de las solapa cariñosa, coqueta.
Al llegar a lado de ellos, me hice el sorprendido y dije: ¡Qué se supone que esta pasando!... lo dije con este tono y de este modo (el video dura 8 seg)
Bueno tampoco tanto, pero por ahí estuvo.
Dooms la apartó con un brazo, me dijo:
ya vámonos, ella como que no entendió y se acercó a saludarme.
……………….
Lecciones con Dammy presenta:
Zorra PoligoneraVamos por partes, señores, señoras y gays, una zorra poligonera es una de esas mujeres a las que no le interesa meterse con el marido de otra, de esas muy maquilladas, que usan un sostén una talla más pequeña, para enseñar más el busto, esas que van sonriendo y coqueteando a los hombres porque tiene una inseguridad galopante, y necesitan atención, también esas que han visto mucho
Sex and the city y piensan que su sexualidad es un arma que se puede usar no solo para ascender sino también para manejar a los hombres a su antojo.
De esas que se visten con el vestido ceñido, las que se ríen de todo, esas que siempre están dispuestas a acostarse con el primer hombre que se los pida (y que les guste claro o sepan que pueden aprovechar algo de él, una cosa es zorra poligonera otra acostarse con feos y viejos).
Una zorra poligonera sabe que es bonita y aprovecha sus armas de mujer para obtener lo que quiere, es el peor sentido al que se le puede aplicar liberación femenina.
A una zorra poligonera no le interesa nada salvo su bienestar y hacer lo que le cante los ovarios.
……………………
Me saludó con un beso en la mejilla, sus labios sobre cargados de

labial mancharon mi mejilla, ella solícita me la limpió con su pulgar y sonrió. Sin decir nada Dooms me miró e hizo un gesto para alejarnos dejándola a ella con la palabra en la boca. La interrumpió con un cortante
chau nos vamos, me agarró del brazo y salimos del Café hacia el estacionamiento donde tenia aparcado el coche.
-¿Esa es la zorra poligonera eh?- pregunto
-Pues si- cierra la puerta del auto, pone las llaves, gira a mirarme, pregunta: -y ¿no me vas a decir nada?
-No. Si existe la posibilidad negada de que algún día pudieras serme infiel con alguien, no creo que lo hicieras con alguien tan ordinaria. Pero igual ...¿siempre es tan pegajosa?.
-A veces. Pero no con todos en el trabajo, solo creo que conmigo.
-Ya, entonces tú eres el papirriqui del edificio.- le digo con sorna.
-jajaja, ¿Acaso lo dudas?- sonríe, se dispone a prender el auto, y nos vamos de ahí.